Ayer viernes 8 de febrero se celebró el primer encuentro del Taller BatzArt! de Uharte en el Albergue de Uharte.
Acudieron 12 amigos de Uharte y de varios colectivos a título particular (Lokarri, Mayores por la paz, Instituto de Psicoanálisis de Pamplona y ArtamugarriaK): Koko, Esteban, Patxi, Jabi, Mapi, Mª Luisa, Luis, Regina, José, Alex, Mikel e Iñaki.
También tuvimos 6 caídos en combate, comprometidos con el taller, que no pudieron acudir: Txiski, Jone y Emilio, por enfermedad, Ainhoa, un viaje de última hora, y José Miguel y José Luis bajaron a Uharte, pero no acertaron a encontrar el taller.
Se realizó un chequeo sobre la situación política actual y el papel de los movimientos sociales intentando responder a la cuestión: ¿La violencia y/o la falta de democracia es el núcleo del conflicto vasco?
El próximo encuentro del Taller quedó fijado para el viernes 14 de marzo, en el que se tratará de la posible relación entre las violencia de contexto (como la violencia de género, etc.) y la violencia y el conflicto en general.
Previamente Regina y José, del Instituto de Psicoanálisis, nos invitaron a la jornada: LOS DISPOSITIVOS SOCIALES DEL PSICOANÁLISIS el viernes 29 de febrero en el Hotel Maissonave, para hablar junto con otros grupos de la experiencia de ArtamugarriaK y del Taller Batzart! de Uharte.
También se trató la posibilidad de realizar un encuentro abierto como Foro Batzart! en Uharte sobre el 18/98 y la no violencia con Sabino Ormazabal y los compañeros de Bidea Helburu, quizá en abril.En cuanto el acta del encuentro esté preparada os la enviaremos y la colgaremos en el blog de BatzArt!, para que lo consultéis y añadáis comentarios:
Si tenéis alguna sugerencia para el próximo taller, no dudéis en enviadla.
Un saludo y Pax Avant!
Iñaki
1º TALLER- RESUMEN DE LOS COORDINADORES
Temática : Conflicto vasco y Violencia política
Antes de iniciar el desarrollo y la lectura de este primera reunión de taller, es necesario precisar que es desde el discurso analítico desde donde realizamos este trabajo y del sujeto que de él se desprende. No hay sujeto individual. Cuando un individuo habla un sujeto lo atraviesa y determina. Lo que surge como lectura es lo que el grupo escribe en su decir, producto de un trabajo colectivo. Es decir que la posible lectura o lecturas son propuestas que surgen de la misma elaboración del trabajo del grupo.
La intención del taller es que cada participante hable a título individual, que cada cual pueda expresar sus propias opiniones y no en representación del colectivo al que esté adscrito. En el caso de que alguno de los participantes quiera expresar la opinión de su colectivo es conveniente que lo especifique claramente.
Todo grupo en su trabajo tropieza con lo imaginario de la pequeña diferencia. De ahí, la facilidad de que en el diálogo pueda surgir el apasionamiento, la discusión o el intento de dominio sobre el otro. Trataremos entonces de que la pasión no bloquee y dificulte el diálogo, permitiendo y animando para que la palabra circule de tal modo que puedan participar todos los integrantes.
Ante el desconocimiento entre los participantes del taller, se pide un grado mínimo de confianza en los otros que permita la realización de una tarea conjunta.
Se pasa a la presentación de cada uno de los integrantes del taller.
Cada uno de los participantes comunica que ha acudido a título individual y que su interés está en escuchar lo que se diga. Otros dicen que darán su opinión sin miedo.
Ante el desconocimiento entre los participantes del taller, se pide un grado mínimo de confianza en los otros que permita la realización de una tarea conjunta.
Se pasa a la presentación de cada uno de los integrantes del taller.
Cada uno de los participantes comunica que ha acudido a título individual y que su interés está en escuchar lo que se diga. Otros dicen que darán su opinión sin miedo.
El primer elemento de lectura que surge en el texto del grupo es “ la desconfianza”. Desconfianza en general y en concreto cierta desconfianza hacia los coordinadores.
Este elemento de lectura, tenemos que aclarar, surge en el decir del grupo como una escritura. No es un comentario, ni tampoco algo que se dijo, sino algo de lo “no dicho” recogido del texto grupal, por los coordinadores.
¿Cómo hacer para que se confíe en la coordinación?
Se comunica que, igualmente que hacia los compañeros del taller, es necesario un grado mínimo de confianza y de paciencia hacia los coordinadores, imprescindible para poder escuchar desprejuiciadamente las posibles lecturas que surjan - lecturas que puedan surgir o no.
Esta desconfianza en el otro extraño, desconocido, extranjero tiene que ver con algo que actualmente se da en el contexto social y político en el que vivimos: la necesidad de identificar al otro, de situar su opinión, la necesidad de control... es a la manera policial el modo de controlar al otro, y del cual nadie se puede sustraer.
Algo leído en una pared en Huarte que decía: - “ ¿Eres un chivato? A lo largo de la historia de la humanidad, lo más común entre las personas es que un hombre delate a otro”- se pone de manifiesto dentro del mismo contexto del taller. Quiere decir que no hay una diferencia entre un exterior y un interior; el grupo reproduce los mismos elementos, los mismos modos de vínculo con el otro que se dan en el contexto social.
Comunicado esto, se lanza la primera pregunta para el inicio del taller que fue la siguiente:
¿Cuál es la opinión sobre la situación actual? ¿Cuál seria el papel de los colectivos sociales?
Se comienza a hablar y surgen las siguientes opiniones:
-Existe una indiferenciación entre paz y normalización política. Que haya paz no implica que pueda darse una normalización política.
-La normalización política implicaría la canalización de la voluntad de todos. A los movimientos sociales les queda alzar la voz.
-No hay posibilidad de diálogo entre ETA y los partidos políticos: Hay confrontación pero no hay posibilidad de negociación.
-La solución del conflicto no interesa; la paz no interesa ni a ETA ni al Estado. No hay solución.
-El precio que pide ETA es un precio imposible.
-Al Estado no le interesa que los colectivos hablen.
-Los movimientos sociales no tenemos la solución. Hay que evitar el silencio. El silencio no es bueno, alimenta el odio.
-¿Cómo puede ceder la violencia? El conflicto desemboca en violencia.
- La gente está aburrida, dormida. Hay miedo, y actualmente nos encontramos con una dificultad para mover a la gente.
-La droga es el arma del estado. La introducción de la droga en el País vasco fue el arma que utilizó el gobierno para callar a los jóvenes. Muchos jóvenes de la generación de los 60 murieron a causa de ello.
El coordinador señala que lo que se lee en el decir del grupo es :“la impotencia del pensamiento”. Habría que partir de que la paz es imposible. Y Como alternativa a la llamada normalización pública se propone desde la coordinación una nueva formulación que sería la de “normalización poética” entendiendo por poética no lo literario sino como una creación de nuevas formas y expresiones que los colectivos sociales puedan ir encontrando y que rompan con lo repetido e inoperante de las formas y fórmulas ya establecidas.
Y se propone la siguiente lectura: “Dialogamos sin ninguna consecuencia, ¿qué hace que la palabra valga? -La posibilidad de realización. Si queremos avanzar sobre el taller solo podemos hacerlo por afuera de la oposición ETA- ESTADO, pues esta oposición nos lleva a la impotencia del pensamiento y por tanto a la dificultad de pensar posibles actuaciones a realizar desde los colectivos sociales. ¿Cómo lograr una normalización pública, cómo convivir con los otros cuando hay un conflicto?
El grupo sigue hablando:
-Durante la Guerra Civil hubo mucha gente que vivió al margen de ella. Como si no pasara nada.
-No se puede vivir como si no pasara nada, como si ETA no existiera.
Se recuerda que la propuesta que realiza la coordinación no es la de olvidar que hay un conflicto sino la de pensar posibles acciones por afuera de la oposición ETA-Estado.
-No se puede olvidar que hay un conflicto.
- El asunto es cómo convivimos con los otros, con los que no piensan igual cuando existe un conflicto.
-Hablamos, dialogamos muchas veces a nivel de la macropolítica, de los partidos pero no a nivel de las micropolíticas que tendrían que ver con las acciones posibles a realizar por los individuos y por los colectivos.
-Aquí todos pensamos más o menos igual, nos ponemos fácilmente de acuerdo. ¿Seríamos capaces de sentar aquí a un guardia civil
-Actualmente muchos jóvenes viven en la indiferencia. Hay jóvenes ( algo que se percibe en los institutos) que ni sienten ni ven que hay un conflicto.
Uno de los integrantes propone la siguiente lectura que los coordinadores sugerimos es la conclusión del taller y el producto del trabajo colectivo:
“No a la amnesia” pero al mismo tiempo no meternos en un conflicto que no tiene solución.
¿Cómo hacemos? ¿Qué estrategias seguir y hacer con los colectivos?
Temática : Conflicto vasco y Violencia política
Antes de iniciar el desarrollo y la lectura de este primera reunión de taller, es necesario precisar que es desde el discurso analítico desde donde realizamos este trabajo y del sujeto que de él se desprende. No hay sujeto individual. Cuando un individuo habla un sujeto lo atraviesa y determina. Lo que surge como lectura es lo que el grupo escribe en su decir, producto de un trabajo colectivo. Es decir que la posible lectura o lecturas son propuestas que surgen de la misma elaboración del trabajo del grupo.
La intención del taller es que cada participante hable a título individual, que cada cual pueda expresar sus propias opiniones y no en representación del colectivo al que esté adscrito. En el caso de que alguno de los participantes quiera expresar la opinión de su colectivo es conveniente que lo especifique claramente.
Todo grupo en su trabajo tropieza con lo imaginario de la pequeña diferencia. De ahí, la facilidad de que en el diálogo pueda surgir el apasionamiento, la discusión o el intento de dominio sobre el otro. Trataremos entonces de que la pasión no bloquee y dificulte el diálogo, permitiendo y animando para que la palabra circule de tal modo que puedan participar todos los integrantes.
Ante el desconocimiento entre los participantes del taller, se pide un grado mínimo de confianza en los otros que permita la realización de una tarea conjunta.
Se pasa a la presentación de cada uno de los integrantes del taller.
Cada uno de los participantes comunica que ha acudido a título individual y que su interés está en escuchar lo que se diga. Otros dicen que darán su opinión sin miedo.
Ante el desconocimiento entre los participantes del taller, se pide un grado mínimo de confianza en los otros que permita la realización de una tarea conjunta.
Se pasa a la presentación de cada uno de los integrantes del taller.
Cada uno de los participantes comunica que ha acudido a título individual y que su interés está en escuchar lo que se diga. Otros dicen que darán su opinión sin miedo.
El primer elemento de lectura que surge en el texto del grupo es “ la desconfianza”. Desconfianza en general y en concreto cierta desconfianza hacia los coordinadores.
Este elemento de lectura, tenemos que aclarar, surge en el decir del grupo como una escritura. No es un comentario, ni tampoco algo que se dijo, sino algo de lo “no dicho” recogido del texto grupal, por los coordinadores.
¿Cómo hacer para que se confíe en la coordinación?
Se comunica que, igualmente que hacia los compañeros del taller, es necesario un grado mínimo de confianza y de paciencia hacia los coordinadores, imprescindible para poder escuchar desprejuiciadamente las posibles lecturas que surjan - lecturas que puedan surgir o no.
Esta desconfianza en el otro extraño, desconocido, extranjero tiene que ver con algo que actualmente se da en el contexto social y político en el que vivimos: la necesidad de identificar al otro, de situar su opinión, la necesidad de control... es a la manera policial el modo de controlar al otro, y del cual nadie se puede sustraer.
Algo leído en una pared en Huarte que decía: - “ ¿Eres un chivato? A lo largo de la historia de la humanidad, lo más común entre las personas es que un hombre delate a otro”- se pone de manifiesto dentro del mismo contexto del taller. Quiere decir que no hay una diferencia entre un exterior y un interior; el grupo reproduce los mismos elementos, los mismos modos de vínculo con el otro que se dan en el contexto social.
Comunicado esto, se lanza la primera pregunta para el inicio del taller que fue la siguiente:
¿Cuál es la opinión sobre la situación actual? ¿Cuál seria el papel de los colectivos sociales?
Se comienza a hablar y surgen las siguientes opiniones:
-Existe una indiferenciación entre paz y normalización política. Que haya paz no implica que pueda darse una normalización política.
-La normalización política implicaría la canalización de la voluntad de todos. A los movimientos sociales les queda alzar la voz.
-No hay posibilidad de diálogo entre ETA y los partidos políticos: Hay confrontación pero no hay posibilidad de negociación.
-La solución del conflicto no interesa; la paz no interesa ni a ETA ni al Estado. No hay solución.
-El precio que pide ETA es un precio imposible.
-Al Estado no le interesa que los colectivos hablen.
-Los movimientos sociales no tenemos la solución. Hay que evitar el silencio. El silencio no es bueno, alimenta el odio.
-¿Cómo puede ceder la violencia? El conflicto desemboca en violencia.
- La gente está aburrida, dormida. Hay miedo, y actualmente nos encontramos con una dificultad para mover a la gente.
-La droga es el arma del estado. La introducción de la droga en el País vasco fue el arma que utilizó el gobierno para callar a los jóvenes. Muchos jóvenes de la generación de los 60 murieron a causa de ello.
El coordinador señala que lo que se lee en el decir del grupo es :“la impotencia del pensamiento”. Habría que partir de que la paz es imposible. Y Como alternativa a la llamada normalización pública se propone desde la coordinación una nueva formulación que sería la de “normalización poética” entendiendo por poética no lo literario sino como una creación de nuevas formas y expresiones que los colectivos sociales puedan ir encontrando y que rompan con lo repetido e inoperante de las formas y fórmulas ya establecidas.
Y se propone la siguiente lectura: “Dialogamos sin ninguna consecuencia, ¿qué hace que la palabra valga? -La posibilidad de realización. Si queremos avanzar sobre el taller solo podemos hacerlo por afuera de la oposición ETA- ESTADO, pues esta oposición nos lleva a la impotencia del pensamiento y por tanto a la dificultad de pensar posibles actuaciones a realizar desde los colectivos sociales. ¿Cómo lograr una normalización pública, cómo convivir con los otros cuando hay un conflicto?
El grupo sigue hablando:
-Durante la Guerra Civil hubo mucha gente que vivió al margen de ella. Como si no pasara nada.
-No se puede vivir como si no pasara nada, como si ETA no existiera.
Se recuerda que la propuesta que realiza la coordinación no es la de olvidar que hay un conflicto sino la de pensar posibles acciones por afuera de la oposición ETA-Estado.
-No se puede olvidar que hay un conflicto.
- El asunto es cómo convivimos con los otros, con los que no piensan igual cuando existe un conflicto.
-Hablamos, dialogamos muchas veces a nivel de la macropolítica, de los partidos pero no a nivel de las micropolíticas que tendrían que ver con las acciones posibles a realizar por los individuos y por los colectivos.
-Aquí todos pensamos más o menos igual, nos ponemos fácilmente de acuerdo. ¿Seríamos capaces de sentar aquí a un guardia civil
-Actualmente muchos jóvenes viven en la indiferencia. Hay jóvenes ( algo que se percibe en los institutos) que ni sienten ni ven que hay un conflicto.
Uno de los integrantes propone la siguiente lectura que los coordinadores sugerimos es la conclusión del taller y el producto del trabajo colectivo:
“No a la amnesia” pero al mismo tiempo no meternos en un conflicto que no tiene solución.
¿Cómo hacemos? ¿Qué estrategias seguir y hacer con los colectivos?



